ENTREVISTA: UGO VALENTI

ENTREVISTA

Ugo Valenti Director de Smart City Expo World Congress Barcelona a MFONLINE:


La movilidad es un tema crítico y transversal para todo tipo de ciudades.

Dialogar con Ugo Valenti es recibir una síntesis de los
temas tratados en Smat City Barcelona (que dirige desde 2011). Estas son
sus respuestas sobre algunos de los problemas cotidianos vividos en las
grandes ciudades.

P- ¿Puedes sintetizar tres de los temas – según tu opinión – más significativos tratados durante el Smart City Expo World Congress Barcelona 2018?

R – Sintetizar el amplio abanico de temas, todos ellos tan importantes, que se abordan en Smart City Expo World Congress resulta una tarea muy difícil. Pero si tuviera que escoger tres posiblemente me inclinaría en primer lugar por el cambio de paradigma de gobernanza en las ciudades y como la mayoría de grandes urbes están adoptando en mayor o menor medida plataformas para fomentar la gobernanza participativa y colaborativa entre sus ciudadanos. Hace una década cuando arrancamos el evento muchas ciudades no contaban con el ciudadano como actor en el proceso de toma de decisiones, hoy eso ha cambiado.

En segundo lugar, creo que la movilidad es un tema crítico y transversal para todo tipo de ciudades. Cada ciudad requiere aplicaciones tecnológicas y soluciones adaptadas a sus necesidades, no es lo mismo hablar de ciudades en desarrollo que metrópolis históricas con mucha tecnología ya desplegada, pero algo en la que todas coinciden y que constituye un reto común es la necesidad de mejorar la movilidad. Aquí hablamos tanto de medios de transporte nuevos, sistemas multimodales de transporte público y medios más sostenibles.

En último lugar, creo que existe un reto nuevo que cada vez cobra mayor importancia: la gentrificación. Se trata de una problemática que hasta hace poco existía en muy pocas ciudades del mundo y que se está extendiendo rápidamente. La facilidad para viajar unida al crecimiento constante de las poblaciones urbanas ha ocasionado un conflicto entre el desarrollo orgánico de la población de las ciudades y la explotación del parque de viviendas para diferentes usos y destinatarios. Es un tema complicado que tenemos que resolver entre todos.

P – Las ciudades por el estadio de su economía / país  viven con una retórica diferente según el signo político que las gobiernan. No crees necesario en todos los casos (a nivel país) nacionalizar el agua, la energía (electricidad y gas), y la proyección urbanística (en algunos países existe, pero no se cumple).

R – Modelos eficientes para gestionar los recursos de una ciudad, tanto si nos referimos a los recursos naturales como a los recursos generados, hay muchos y no existe uno que sea el único válido. La gestión pública puede ser un sistema perfecto en algunos casos, y lo es, pero la colaboración público-privada también ha demostrado ser un mecanismo excelente en muchos casos en los que los erarios públicos no permiten acometer grandes inversiones de manera rápida y la ciudad los necesita. Por otro lado, la gestión privada de diferentes servicios, si está bien aplicada, se beneficia de directamente de los efectos de la libre competencia en favor de mejores servicios para sus ciudadanos. Por todo esto, no hay una respuesta sencilla. Creo que todas las modalidades son buenas si se aplican bien. 

  P – Muchas ciudades crecen entorno a un “urbanismo especulativo” y ello le acarrea serios problemas a sus habitantes. ¿Crees oportuno recomendar la racionalización del desarrollo urbano saludable y sostenible?

R – Es evidente. Ya lo comentábamos antes al referirnos a la gentrificación. El desarrollo urbano y la planificación del mismo deben llevarse a cabo bajo criterios de sostenibilidad. Y esta sostenibilidad a la que me refiero no es solo medioambiental sino también económica y social. Las ciudades deben crecer a un ritmo que permita el desarrollo paralelo de su población y todo ello sobre los cimientos de una economía que garantice que ese desarrollo es posible y que será inclusivo. Las ciudades no pueden permitirse y no deben dejar atrás a nadie.

P – ¿Se ha tratado durante alguno de los SCEWC el tiempo empleado por el habitante que vive en las “Ciudades Jardín” en ir desde su casa y regresar después de una jornada de trabajo en una gran ciudad en coche o transporte público?*

R – Por supuesto. La movilidad tiene un gran impacto en la economía de las ciudades, en el medioambiente y en la calidad de vida de sus ciudadanos. Este no es un problema nuevo. Recuerdo que en 2011 cuando arrancamos el primer Smart City Expo World Congress, ya hablábamos de un estudio realizado per el Texas Transportation Institute, en el año 2000, que mostraba como las 75 áreas metropolitanas más grandes de los EE.UU. experimentaron 3.600 millones de horas de retrasos en desplazamientos en coche, cosa que supuso 21.600 millones de litros de gasolina derrochados y una pérdida de la productividad de cifrada en 67.500 millones de dólares, es decir, un 0.7% del PIB de los Estados Unidos aquel año. Pero además otros estudios muestran como reduciendo el tiempo en los desplazamientos se podría aumentar la productividad de los trabajadores y de las empresas hasta a un 30%, con el consiguiente efecto que ello tendría en la economía de cada ciudad.

El problema no acaba residiendo tanto en el modelo de ciudad puesto que no puedes -ni deberías tampoco- cambiar la naturaleza de una ciudad ya que está expresa las costumbres y particularidades culturales de sus ciudadanos. Debes corregir vicios y adaptar a cada modelo de ciudad el sistema de transporte más adecuado.