El National Maritime Museum de Greenwich (Londres), fue sede en el año 2002 de una exposición que recogía la historia del tatuaje. Titulada Skin Deep recorría el uso y el significado de los tatuajes, desde los marineros del sigloXIX hasta nuestros días. Se cree que la palabra tatuaje procede de alguno de los idiomas hablados en Polinesia (“tatau” en tahitiano o “ta-tu” en el de las islas Marquesas) y apareció tras los viajes del famoso capitán Cook a Tahiti.

Para los maoríes de Nueva Zelanda, el tatuaje tenía un sentido espiritual y humano, pues suponía que el individuo que lo recibía era capaz de soportar el dolor. Los varones maoríes se tatuaban toda la cara, mientras que las mujeres solo lo hacían alrededor de los labios y en la barbilla.

Cada tatuaje, que se llegaba a grabar a lo largo de varias semanas, era distinto y siempre trataba de acentuar determinados rasgos de la persona con fuerza y dignidad.

El tatuaje fue muy popular entre los soldados y marineros y recibió la aprobación real en 1862, cuando el Príncipe de Gales, que posteriormente sería el Rey Eduardo VII, se hizo tatuar una cruz en el brazo durante un viaje que hizo a Jerusalén.

Se sabe que el también Primer Ministro británico Winston Churchill llevaba tatuada un ancla y su madre, la norteamericana Lady Randolph Churchill llevaba tatuada una serpiente en la muñeca izquierda, que se cubría con una pulsera ancha,

Entre los soldados el tatuaje significaba “lealtad a sus compañeros”, aunque en ocasiones eran dibujos típicos de los países que visitaban. En 1900 se calculaba que el noventa por ciento de todos los marineros de la marina norteamericana estaban tatuados y durante la Segunda Guerra Mundial se pusieron de moda los tatuajes patrióticos entre los soldados.

Los tatuajes más populares entre los marineros son una tortuga (que solo pueden llevar los que han cruzado el Ecuador) y un cerdo y un gallo tatuado en los pies, para que les protejan en caso de naufragio guiándoles rápidamente hasta la orilla.

La persona más tatuada del mundo era en el 2002 Tom Leppard, un escocés nacido en la isla de Skye, que tenía tatuado el 99,9 por ciento de su cuerpo con una piel de leopardo.

La exposición estaba dividida en tres secciones. La primera trataba del encuentro de los europeos con personas tatuadas en el Pacífico y de la importancia del tatuaje en la sociedad polinesia.

La segunda explica cómo se hizo el tatuaje muy popular entre los marinos británicos y en la última se explicaba su difusión en la sociedad actual.

N de R) Artículo publicado en MFFC Nº 108 Julio – Agosto 2002