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Los “imprevistos en serie”
surgen en el momento menos oportuno

Sin dramatizar, durante el montaje de cualquier feria, congreso, evento, etc. sea este bajo pabellón o al aire libre infaliblemente surgen imprevistos totalmente ajenos a toda planificación, profesionalidad, sistemas de control, seguimiento, etc. generando momentos de tensión, angustia, desazón en todos y cada uno de los integrantes de una plantilla de montaje.

A lo largo de más de 50 años en el tema quién esto escribe ha vivido “imprevistos de toda índole” que seguramente serán menores, iguales o mayores a los experimentados por esa enorme legión de empresas de Diseño y Montaje que, contra viento y marea, con: calor, frio, lluvia o nieve algunas veces, encuentran soluciones imaginativas, otras  a medias y las menos no, a esos inimaginables y nunca programados “imprevistos en serie”.

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Opiniones sobre la gestión pública o la privada, las hay según las teorías económicas defendidas  por unos y otros. Entre la teoría y los resultados prácticos se instala un factor determinante: la clase política.

Mientras la gestión es pública, los políticos (de cualquier color) designan a un indocumentado de su partido para dirigir lo que fuese. Geométricamente la plantilla del ente aumenta con asesores y gente a fin al partido (Y de lo mío ¿qué hay?) así durante años cambiando gestores políticos y acumulando déficit hasta llevarlo a la quiebra. Por supuesto, no se exigen responsabilidades, faltaría más.

Luego se privatiza la gestión. El adjudicatario se hace cargo del ERE porque: ¡Con esa sobredimensionada plantilla la gestión es inviable! así se cierra el círculo.

¿Lo público NO funciona? o será que quienes tienen la obligación de hacerlo funcionar son unos INEPTOS DIPLOMADOS.