OPINIÓN: EL ¿CÓMO?, ES SU PROBLEMA…

OPINIÓN

El desenlace del título se conocerá a primera hora del lunes 27 de enero tras el comienzo del desmontaje de los stands de Fitur.

Esta rocambolesca historia comenzó sorpresivamente cuando un “mensajero” distribuyó en todos los stands a primera hora del primer día de montaje de Fitur  una fotocopia  recordando lo especificado en las normas generales de participación de IFEMA sobre la retirada de residuos generados en su Artículo 35 activándolo ipso facto el mismo día del inicio del montaje de su feria más grande con nuevas disposiciones sobre el tratamiento de residuos.

Entre ellas, ofreciendo la contratación de los contenedores necesarios con las siguientes tarifas: “Contenedor de 800 litros 110€ / UD; de 30 m3 470€ / UD. En ambos casos incluye: Entrega y recogida en stand y gestión de los residuos”. Según la nueva normativa:

“Todos los residuos deberán ir segregados y en caso de que existan diferentes tipos se deberá contratar un contenedor por cada tipo de residuo: PAPEL – CARTÓN; PLÁSTICO; ORGÁNICO; VIDRIO; OTROS.  En el caso de que el contenedor no contenga el residuo para el que se ha solicitado, no se retirará hasta que no se adecue su contenido”.

La fotocopia no aclara si existe la opción de NO CONTRATAR  los contenedores ofrecidos y, si IFEMA mantendrá o no los grandes contenedores de residuos ubicados entre pabellones en montajes y desmontajes utilizados habitualmente (incluyendo el montaje de Fitur).

Aquellas empresas que opten por NO CONTRATAR ¿podrán depositar sus residuos en los grandes contenedores?, o deberán encargarse ellas de la gestión de sus propios residuos.

Muchas y preocupantes son las preguntas que se formulan las empresas de Diseño y Construcción de Stands ante las nuevas disposiciones recibidas a pié de obra intempestivamente.

Algunas de sentido común como: ¿No hubiera o hubiese sido conveniente una o varias reuniones Técnicas informativas con las empresas de Diseño y Construcción de Stands y la Industria de Servicios Feriales, sobre las nuevas normativas y encontrar soluciones conjuntas con una antelación adecuada que permita a las partes una preparación ordenada del trabajo y evaluar  el mayor coste que ello supone?

Otra, la inexistente comunicación entre feria y sus proveedores no oficiales en temas tan serios como el que nos ocupa.

Por último ante estos cambios ¿El Canon de montaje seguirá vigente? ¿Sufrirá rebajas?

El ¿Cómo? se soluciona el problema, quedará una vez más en la tan mentada improvisación. Veremos.